La pasión del público neoyorquino marcó el regreso de las hermanas Serena y Venus Williams al cuadro de dobles del Abierto de Estados Unidos, donde las leyendas locales, de 44 y 46 años, transformaron la pista central en una auténtica caldera para medirse en un marcado choque generacional a las decimocuartas cabezas de serie: la taiwanesa Hao-Ching Chan, de 32 años, y la australiana Maya Joint, de 20, contra quienes perdieron6-3, 6-7(6) y 7-6(7).

A escasos minutos de comenzar el partido, el estadio Arthur Ashe parecía más un ring de boxeo que una pista de tenis, ya que el recinto se llenó de humo y de un espectáculo de luces.
En el momento en que las hermanas Williams hicieron su entrada triunfal, la mitad de los asistentes sacó sus teléfonos para grabarlas y la otra mitad se puso a aplaudir.





















