TORONTO — El dominicano Vladimir Guerrero Jr. no se movió ni un centímetro. No iba a salir de la caja de bateo hasta que aquella pelota abandonara el parque.

Finalmente, lo había conseguido.
En su 289na visita al plato del 2026 y en el 150mo juego de la temporada, Guerrero conectó su primer jonrón en el Rogers Centre, en el quinto inning ante el abridor de los Orioles, Trevor Rogers, en la victoria de Toronto 8-1 .
Se quedó inmóvil como una estatua sobre el plato, con el bate apuntando hacia la esquina del jardín izquierdo del estadio mientras la pelota volaba fuera del parque. No superó la pared por mucho, pero Guerrero lo sabía. Aunque había pasado bastante tiempo, lo sabía.
“Conozco mi estadio”, dijo Guerrero . “Sé cuándo puedo quedarme parado en el plato”.
Este es el momento que Guerrero, los Azulejos y sus aficionados habían estado esperando. Nos había hecho ilusionarnos muchas veces en el 2026, en Chicago, Los Ángeles, Detroit y Boston.
Lo había hecho de costa a costa, desde San Diego y San Francisco hasta Filadelfia e incluso Cleveland, pero nunca en el lugar que considera su hogar, Toronto. Durante toda la temporada, el Rogers Centre había estado esperando para estallar por Guerrero






















