A pesar de la incertidumbre que rodeó inicialmente la fractura por estrés en una costilla del lado derecho de Aaron Judge, jardinero de los Yankees, nunca hubo dudas en la mente del dirigente Aaron Boone de que podría volver a escribir el nombre de su capitán en la alineación antes de que terminara la temporada.
Tomó algo de tiempo, 100 días para ser exactos desde que ingresó a la lista de lesionados, y mucha paciencia, pero Boone finalmente tuvo la oportunidad de colocar nuevamente al tres veces Jugador Más Valioso de la Liga Americana en el tercer puesto del orden al bate para el primer juego de la serie del martes contra los Rockies.
Y, al menos a juicio de Boone, la gran expectación en el Yankee Stadium ante la presencia de Judge —que ya no es solo un rumor, sino algo palpable tanto en el vestuario como en el terreno durante la práctica de bateo— es evidente.
“Creo que es real. Su presencia es muy real”, dijo Boone antes del partido. “Obviamente, ya saben lo que él significa para esos muchachos, no solo como jugador sino como persona en el vestuario, como capitán, creo que todos están entusiasmados… Ha sido una larga espera, y sé que se ha estado mordiendo las uñas por volver en los últimos días”.
Judge regresó a la alineación de los Yankeesen su victoria por 5-3 sobre los Rockies, ocupando el jardín derecho y situándose entre Cody Bellinger y Luis García Jr., rompiendo así la acumulación de bateadores zurdos de Nueva York con quien es, posiblemente, el mejor bateador de la Gran Carpa. Antes de ser activado el lunes, Judge completó una sesión de entrenamiento completa en el Yankee Stadium, enfrentándose a lanzamientos en vivo en varios turnos al bate y simulando labores defensivas durante algunas entradas.






















