Los Padres clasificaron a la postemporada este jueves con la victoria 4-2 sobre los Dodgers en el Dodger Stadium, gracias al sencillo productor del dominicano Fernando Tatis Jr., ahora regresan a los playoffs por quinta vez en los últimos siete años.

En un punto de este verano, ni siquiera estaba claro si conservarían a algunos de sus mejores jugadores o los cambiarían.
Pero aquí están en los playoffs por tercer otoño consecutivo, la primera vez en la historia de la franquicia que logran esa hazaña.
Se puede argumentar que este equipo está mejor armado para manejar los rigores de octubre que el maratón de seis meses que es la temporada regular. San Diego tiene el mejor bullpen, y ahora pueden desatar a Mason Miller y al cubano Adrián Morejón en la parte final de los partidos. Deberían ser capaces de acortar los partidos en octubre como ningún otro equipo.
Durante la mayor parte del año, esa rotación estuvo en constante cambio. De alguna manera, los Padres hicieron que funcionara, pero necesitaron ponerse creativos para lograrlo. A finales de julio se encontraban tres juegos por debajo de los .500 y en el 11mo puesto de la Liga Nacional. A principios de dicho mes, sufrieron una brutal racha de ocho derrotas consecutivas, la más larga del conjunto en 13 años. Su cuerpo monticular se estaba desmoronando.
En la Fecha Límite de Cambios se avecinaba a 10 días, y le habían dado pocos motivos a la gerencia y al gerente general A.J. Preller para ser agresivos.
“Es un lugar extraño en el cual estar”, indicó el inicialista Ty France en ese momento. “Prácticamente, si queremos ir a donde queremos ir — y poner a la gerencia en posición de hacer lo que A.J. típicamente hace — necesitamos ganar juegos. Y no lo estamos haciendo”.






















