ST. PETERSBURG — José Ramírez es un siete veces convocado al Juego de Estrellas, seis veces ganador del Bate de Plata, miembro de un equipo campeón de la Liga Americana, uno de los mejores jugadores en todo el béisbol y fácilmente el rostro de la franquicia de los Guardianes de Cleveland. J-Ram es una superestrella afianzada.

Pero Ramírez jamás ha sido campeón de la Serie Mundial. Posiblemente eso cambie a finales de este mes — el antesalista de 34 años definitivamente está haciendo todo lo posible para intentar guiar a Cleveland y poner fin a su sequía de títulos de 78 años.
La noche del sábado, un cuadrangular de dos carreras de Ramírez impulsó a los Guardianes a una victoria por 2-0 en el decisivo Juego 5 de la Serie Divisional de la Liga Americana contra los Medias Blancas en el Progressive Field. El domingo, Ramírez y sus compañeros llegaron al Tropicana Field, donde iniciarán la Serie de Campeonato de la Liga Americana contra los Rays la noche del lunes.
Es un escenario familiar para Ramírez, quien ha jugado en la SCLA en dos ocasiones entre sus ocho participaciones de postemporada en su carrera: En el 2016, cuando Cleveland derrotó a Toronto en cinco juegos para avanzar a la Serie Mundial, y en el 2024, cuando los Guardianes cayeron en cinco encuentros ante los Yankees.
El gran escenario está listo para que esta estrella vuelva a demostrar sus capacidades.
“Estos partidos, quieres dar lo mejor de ti, porque es ganar o ir a casa. Si no ganas, te vas a casa”, señaló Ramírez. “Estos momentos son muy especiales. Viene del trabajo duro desde los Entrenamientos de Primavera, sabes que tienes la meta clara de llegar a los playoffs. Entonces una vez que estás aquí, te das cuenta de: ‘Bueno, esto es para lo que trabajamos, y ahora es momento de disfrutarlo’”.
Los Guardianes necesitan a Ramírez en su mejor nivel. A medida que él avanza, el equipo suele avanzar con él.
En los Juegos 1 y 2 de la SDLA, Ramírez se fue de 6-0 y Cleveland sufrió dos derrotas. Los Guardianes remontaron para ganar los Juegos 3, 4 y 5, con Ramírez bateando de 12-5 (.417) con un doblete, un triple y dos jonrones, mientras impulsaba siete de las 20 carreras del club en ese lapso.
“Cuando está como ha estado ahora, ha sido especial”, expresó el jardinero Jo Adell. “Como he dicho antes, él es el corazón de este equipo”.
La parte más alentadora tiene que ser el regreso del trueno de Ramírez, el cual estuvo ausente en su mayor parte tras su regreso el 22 de julio de una cirugía en el hueso ganchoso izquierdo sufrida el 16 de junio. Si ese repunte continúa, sería enorme para la alineación de Cleveland en la SCLA.
Producción de Ramírez tras la cirugía en el hueso ganchoso izquierdo:
• Primeros 44 encuentros del 22 de julio al 15 de septiembre: Promedio de .210, slugging de .263, tasa de batazos fuertes del 27.7% en 188 visitas al plato.
• Últimos 13 juegos desde el 16 de septiembre: Promedio de .304, slugging de .571, tasa de batazos fuertes del 52% en 64 visitas al plato.
“Ha pasado por mucho este año. Hemos pasado por mucho este año”, indicó el dirigente Stephen Vogt. “No vemos la hora de jugar el lunes, y yo no puedo esperar a seguir viendo a José Ramírez hacer lo que hace”.






















