LOS ÁNGELES — Roki Sasaki fue activado de la lista de lesionados de 15 días antes de la victoria 7-0 sobre los Padres este martes, como parte de una serie de movimientos que también incluyeron el regreso del cubano Andy Pagés de la lista de incapacitados y el envío de Emmet Sheehan y el venezolano Eliezer Alfonzo a Triple-A Oklahoma City.
Sasaki lanzó por última vez el 26 de agosto, cuando una ampolla en el dedo medio de la mano derecha puso fin prematuramente a su apertura contra los Bravos.
En su segunda temporada en Grandes Ligas, Sasaki se acercaba cada vez más a la versión de sí mismo que fue un fenómeno en la Liga Japonesa de Béisbol Profesional (NPB, por sus siglas en inglés). Tuvo marca de 5-5 con efectividad de 4.60 en 23 aperturas, pero esos números no cuentan toda la historia. Con un repertorio más amplio, que incluye un nuevo splitter, y una mayor velocidad en su recta, Sasaki tuvo su mejor tramo sostenido como abridor en Grandes Ligas, registrando efectividad de 2.63 en siete aperturas antes de lidiar con la ampolla.

“Emocionado de tener a Roki de vuelta”, dijo el dirigente Dave Roberts. “Está entusiasmado con este rol. Creo que puede tener un gran impacto, como lo tuvo el año pasado”.
En su regreso al bullpen el martes, Sasaki ponchó a dos en un cuarto inning en blanco, pese a permitir un par de sencillos con dos outs. Generó cuatro swings fallidos, incluidos dos en igual número de swings contra su splitter, y promedió 98.7 mph con las ocho rectas que lanzó, ligeramente por encima de su promedio de 97.8 mph esta temporada.






















